sábado, 11 de febrero de 2012

Momentos naturales

Unas cuerdas me separaban de la naturalidad de la creación de muchos años, del único espacio que se salvo de la masacre.
Es alucinante pensar que lo que allí existía, llevaba habitando aquel precioso lugar una inmensidad de tiempo antes de que llegáramos y nos pensamos que son inferiores a nosotros, que podemos quitarlos y ponerlos a nuestro antojo, para hacer con su casa la nuestra, pensando que somos dueños de ese lugar que ellos llevan siglos morando a sus anchas, todo esto me hace pensar en mi viaje, en que me iba a encontrar, en quienes eran los habitantes que llevaban muchas décadas observando a, como yo, gente que viaja a la isla para disfrutar de los lugares que ellos forman, y que nosotros nos encargamos de destruir pensando que somos algo más de lo que son ellos, construyendo nuestras viviendas en lugares que nadie podrá volver a disfrutar ni recordar como esa naturaleza nos brinda, creando un lugar para demostrar un ego "esto es lo que soy porque esto es lo que tengo".
Hace tiempo que pienso en como seria mi adorado Saler sin que los indeseables hubieran construido esos monstruos de piedra que me espían y controlan mientras trato de disfrutar de mis rayos de sol y de las fragancias que tales maravillosos lugares y seres me regalaban sin exigir, cómo sería mi adorado Saler, sin todo el asfalto que le rodea y que lo convierte en un parque, que mas bien parece temático que natural, en que especial tranquilidad lo rodearía, cómo sanaría la naturaleza en aquel momento.
En lo único que ahora pensaba, era en poder encontrar lugares en esa isla que estuvieran vírgenes y cargados de esas sensaciones que todavía aun me transmite el Saler, lugares que, por desgracia, quizá ya no pudiera volver a ver en alguna ocasión siguiente y, es más, que cierta gente me gustaría que viera y disfrutara, para poder compartir sensaciones y experiencias. No puedo parar de pensar en las cosas que voy a ver y pensar en las cosas que quizá después de mi vuelta, ya nunca sigan como son ahora.

Todavía me reenamoro casi a diario, con la belleza de una Devesa que le da sentido a un mundo de locos.

Hay mucho más que decir, hay más tiempo para hablar.

Musica visible.

Era un movimiento casi arrítmico, aunque no puedo negar que atraía mi mirada y atención como un contoneo seductor y de guante rojo en una noche espumosa blanca. El lugar, el ambiente cálido y la orilla del mar con las olas agitando y la música que emanaba de aquel selmer super action, incitaban al bamboleo de los cuerpos como si de un aquelarre se tratara, claro está que no había hoguera, ni pollo sangrando, ni mucho menos brujas alrededor del fuego, extasiadas por las drogas y la lujuria. No podía separar la vista de aquellas dos chicas, que, sus cuerpos desnudos y tostados al sol, delataban que llevaban todo el día bailando y disfrutando de lo que ajeno al resto del mundo entre ellas dos acaecía. Sonaba "A love suprem" mientras los cuerpos de aquellas dos jóvenes fluctuaban con un ritmo que recordaba más bien a Woodstock, únicamente les faltaba estar untadas en barro y proclamar a los cuatro vientos el amor libre, aunque parecía que esta segunda ya lo estaban haciendo.
Observando tal despliegue de belleza era difícil esquivar la mirada de aquella prueba de superación con el cabello rubio agitado por la brisa del mar, era fascinante que, tal alarde de belleza sin emplear a penas energía, consiguiera atraer la atención de la gente que en ese lugar y momento disfrutaban con tanta pasión. Era tal el inconsciente derroche de arte y excitación, que solamente era posible de esa manera, era tan apasionante y apasionado por la naturalidad en que se estaba realizando que sin saberlo ni darse cuenta habían convertido una velada cualquiera en una escena de pura mitología griega con dioses y olimpos.
Por un momento ví que aquella música y la belleza, me habían absorvido de tal manera que sin desearlo, estaba moviéndome al ritmo de Kenny Garrett paseando un vidrio caliente y vació. De repente y sin tiempo para asimilarlo muy bien, las dos chicas estaban hablando con dos semblantes de lo mas extraño que se pueda encontrar. Parecía totalmente increíble que, con una postura incomoda y un puro en la boca, consiguieran conversaciones efímeras con lo que parecía lo mas interesante del día y del lugar. Junto a aquellas conversaciones se sumaban personas que lo único que parecían aportar era una absurda sombra, creando una atmósfera que con tan poco asombro consiguieron lo único que podía pasar, acabar con la belleza del lugar.
En muchas ocasiones he pensado que si no se es capaz de dar un buen uso al arte, mejor sería dejarlo libre para que todo el mundo pueda detenerse y deleitar la mirada.

Mata del Fang. Visiones de belleza 2ª Junio del 11

As sol des carrer.

No se movía nada, todo estaba parado, esperando ante las atentas miradas de las enormes gaviotas que rondaban por la zona, la llegada de ...