Unas cuerdas me separaban de la naturalidad de la creación de muchos años, del único espacio que se salvo de la masacre.
Es alucinante pensar que lo que allí existía, llevaba habitando aquel precioso lugar una inmensidad de tiempo antes de que llegáramos y nos pensamos que son inferiores a nosotros, que podemos quitarlos y ponerlos a nuestro antojo, para hacer con su casa la nuestra, pensando que somos dueños de ese lugar que ellos llevan siglos morando a sus anchas, todo esto me hace pensar en mi viaje, en que me iba a encontrar, en quienes eran los habitantes que llevaban muchas décadas observando a, como yo, gente que viaja a la isla para disfrutar de los lugares que ellos forman, y que nosotros nos encargamos de destruir pensando que somos algo más de lo que son ellos, construyendo nuestras viviendas en lugares que nadie podrá volver a disfrutar ni recordar como esa naturaleza nos brinda, creando un lugar para demostrar un ego "esto es lo que soy porque esto es lo que tengo".
Hace tiempo que pienso en como seria mi adorado Saler sin que los indeseables hubieran construido esos monstruos de piedra que me espían y controlan mientras trato de disfrutar de mis rayos de sol y de las fragancias que tales maravillosos lugares y seres me regalaban sin exigir, cómo sería mi adorado Saler, sin todo el asfalto que le rodea y que lo convierte en un parque, que mas bien parece temático que natural, en que especial tranquilidad lo rodearía, cómo sanaría la naturaleza en aquel momento.
En lo único que ahora pensaba, era en poder encontrar lugares en esa isla que estuvieran vírgenes y cargados de esas sensaciones que todavía aun me transmite el Saler, lugares que, por desgracia, quizá ya no pudiera volver a ver en alguna ocasión siguiente y, es más, que cierta gente me gustaría que viera y disfrutara, para poder compartir sensaciones y experiencias. No puedo parar de pensar en las cosas que voy a ver y pensar en las cosas que quizá después de mi vuelta, ya nunca sigan como son ahora.
Todavía me reenamoro casi a diario, con la belleza de una Devesa que le da sentido a un mundo de locos.
Hay mucho más que decir, hay más tiempo para hablar.