sábado, 27 de agosto de 2011

Las tierras de Tanausú

Los roques cuentan historias de aborígenes que moraron las tierras que hoy son caldera. Un pueblo que adoraba a un árbol que sin un periodo marcado, era capaz de ponerse de acuerdo con los de su especie para florecer al mismo tiempo, un árbol del aberno, que cuando se cortaba, emanaba un liquido de color rojo sangre.
Era un pueblo que hoy, mirando al horizonte en esta caldera todavía se siente. En ese amor por la naturaleza, por la tierra y por un bien tan preciado como es el agua, que, por extraña razón esta isla emana por cada poro de su negra piel.
Un pueblo que adoraba al roque Idafe, símbolo de la virilidad, falo rupes que fecunda nuves y contacto del cielo con la tierra. Símbolo de vida al cual hacían ofrendas en adoración a Abora, para evitar su derrumbe y agradecer su fecundación, así mismo, para seguir deseando que los perros lanudos, icono del mal no desplegaran su ira contra el pueblo Benhaorita.
En esta caldera se disfrutan increibles obras de la creación de la naturaleza, cámaras magmáticas submarinas que hace millones de años estaban a 1500 metros sumergidas y hoy en día se encuentran a más de 700 por encima del nivel del mar, creando formas almohadilladas. Colosos de roca que se alzan sobre los 2000 metros de altitud y hoy en día se encuentran muy despiertos y realizan asombrosas variaciones en la orografía y flora del lugar. Manantiales de agua carbonatada, cascadas de agua ferruginosa, y colonizaciones vegetales totalmente inverosímiles, en un sustrato pobre y fácilmente disgregable.
Estas tierras hoy en día aun lloran la captura y muerte de Tanausú, ultimo rey de los Auaritas.
Agosto del 11, La Isla Bonita.

jueves, 18 de agosto de 2011

La isla cordada.

Rocas negras que suspiran emociones de hace millones de años. 
Piroclastos que tienen en su recuerdo, el crecimiento de una selva húmeda, donde hasta las plantas se pierden. 
Un barco fitomagmático que navega la costa de África, desde hace milenios y que conoce la historia de como sus moradores sobrevivieron. 
Una nao con unos camarotes inexplorados, otros llenos de agua y el camarote magmático, que le da vida a toda esta gran fuente de recursos; la sala de máquinas de este vagel, llena de roca fundida, esperando latente en lo mas hondo de la selva.
Un roque que, acompañado de sus muchachos vigila desde lo más alto dos mares, uno blanco de nuves y otro de agua azul.

Agosto del 11, La Isla Bonita.

As sol des carrer.

No se movía nada, todo estaba parado, esperando ante las atentas miradas de las enormes gaviotas que rondaban por la zona, la llegada de ...