domingo, 8 de abril de 2012

Galeón de roca.


Soplaban vientos que hacían ondear las pequeñas florecillas moradas, que tímidamente asomaban de entre las rocas, mientras la gente paseaba, tratando de ponerse a refugio de una acosante ventisca que parecía invadirnos en cualquiera de los rincones en donde uno pudiera esconderse. El paisaje rupícola daba indicios de lo que ibamos a experimentar fuera del habitaculo en el que nos encontrábamos, pero comó evitar salir a ver tanta belleza atacada por la ventisca, como si de un galeón herrante, en el estrecho de magallanes se tratara.
Las imágenes grises y azules del paisaje, se llenaban de concordancia a manos de un estruendo zumbante que atronaba nuestros oidos y de las formas y tamaños de aquellos riscos que, nos empujaban a llegar hasta el final del camino, de tal forma que recordaba a un plano secuencia floydiano, lleno de psicodelia y emociones con olor a mar. Conforme nos íbamos aproximando a la punta del "barco encallado" la imagen del mar trae a nuestras cabezas historias de bucaneros y piratas que pudieran surcar aquellos mares y que guiados por el faro, que hoy nos vigila desde el punto más alto, atracaban sus bajeles en los puertos naturales de la isla, para poder así pisar tierra firme y comerciar en los mercados de las ciudades y disfrutar de las mujeres que, ligeras de mente y ropa quisieran prestarse en un rato de lujuriosa compañía.
El viento que hoy sopla, nos hace pensar en cuan dura pudiere llegar a ser la vida de un filibustero que a lomos de su nao, cruzaba los mares para combatir allá donde fuere, insufriendo las inclemencias que neptuno le pudiera tener preparadas para su ventura. Pero lo que si que nos quedaba claro, eran las pocas ganas que nos quedaban de vivir aquellos angustiosos periplos, arrastrados día y noche por la galerna marina del Mare Nostrum que, hoy en este cabo nos saluda majestuoso y brillante.




Favaritx.   06/04/2012

As sol des carrer.

No se movía nada, todo estaba parado, esperando ante las atentas miradas de las enormes gaviotas que rondaban por la zona, la llegada de ...